El crimen de la batea


Fue una tarde de verano. No fue un verano cualquiera. No era una tarde de otoño , invierno o primavera.
Eran las doce de la noche cuando escribían, en el periódico local, la esquela de una muerte no anunciada descubierta en una batea.
No me culpo en esta vida de lo que a alguien le suceda, y menos, ¡por Dios bendito! , de la sangre de mi libreta. Él llamó, y maldigo el día, pues mi mente ya preparaba el crimen a mediodía. Nos subimos a la barca como tantas veces hicimos. Salimos desde la playa de Aguia.

- ¿Hacia dónde quieres que reme? - me preguntó un confiado Rowis.
- Ve a la batea que se ve allá , respondí señalando al frente.

A unos minutos, continué diciendo. Y hacia allí nos dirigimos. Normalmente nos repartíamos el viaje a remo, pero ese día él estaba con ánimo de hacerse sólo el trayecto , y a mi no es que me importara, la verdad, pues estaba demasiado cansado. Fue al rebasar la primera ola cuando empezó el principio del fin. Me recosté sobre la barca y empecé a darle rienda suelta a mi imaginación. ¿Qué se siente al quitarle la vida a alguien, a un amigo, un ser querido?. ¿Sería yo capaz de darle vida a un cuadro que solo era pintura en mis alocadas fantasías?

Ya a mitad del trayecto decidí que era hora de echarse un sueño. Pero yo seguiría despierto. Podía haber sido cualquiera , pero era Rowis quien iba a cerrar los ojos. Ya en nuestro destino subimos a una batea podrida por el tiempo y el salpicar de las mareas. Montamos las cañas y antes del primer lance dimos cuenta de un buen trago de cerveza fría. Después de eso, y tras haber lanzado nuestras respectivas cañas, Rowis tuvo la idea de darse un baño.
Yo le acompañé, pero aun no había cogido temperatura en el agua y ya me encontraba de nuevo sobre la batea. Rowis decidió dar unas brazadas y a continuación reunirse de nuevo conmigo. Fue en ese preciso momento cuando yo desde arriba, utilizando el remo, decidí darle un pequeño golpe en las manos, que se apoyaban sobre el borde para poder subir. Él me miró fijamente y dijo :

- Déjate de bromas, que me voy a mosquear.

Fue entonces cuando le dije que la cosa iba en serio y que iba a quedarse en el agua, a lo que él repitió que la broma se había terminado.

- No Rowis , créeme que hoy no vuelves a tierra.

Y le confesé todo lo que mi mente había estado maquinando desde que habíamos salido de la playa de Aguia. Él me miró, y con voz temblorosa casi suplicó: - Alom déjame subir y no hagas algo de lo que te puedas arrepentir. Le di otro golpe en la cabeza, pero esta vez con más fuerza. Una pequeña brecha asomaba por su frente. Él pasó su mano, viendo la gran cantidad de sangre que manaba, desmayándose a continuación.

Seguidamente me recreé en la batea y observé como se iba hundiendo poco a poco. Por unos segundos pensé en lanzarme e incorporarlo pero esa idea desapareció tan pronto como vino. Con sangre fría observé un pequeño banco de peces y lancé la caña hacia ellos. Al retroceder la mirada hacia donde debería estar Rowis me di cuenta que únicamente quedaba una pequeña sombra de él. Se había sumergido en la pequeña ría donde tantas veces acudíamos a pescar. Mi único pensamiento entonces era qué iba decir cuando me preguntaran por él. Pero eso ya era otra historia.

Hace tiempo que no veo a Rowis. ¿Habrá sido un sueño todo aquello o quizás un hecho real? No hay día en el que salga a pescar y no me lo pregunte.
Tal vez uno de esos días el mar devuelva un cuerpo cuyo nombre sea Rowis. Solo entonces mi cabeza dejará de estar confundida.

Alom (C) 2010

6 comentarios:

Roi dijo...

Una historia excelente con una combinación de intriga y acción.

ro dijo...

Este relato me da miedo :)....muy bueno por cierto

Elismen dijo...

Como lector adicto a esta página, felicito a Alom por su gran relato.
Este relato es muy típico en una mente enferma pero como menciona el hay que dejar suelta la imaginación. Habla con el dueño de la página y pídele la camiseta de relatos entretenidos porque te lo mereces campeón.

manuel el loco dijo...

Hola, me costó saber el significado de una batea pero ahora ya lo sé. Me ha gustado tu relato pero espero que no lo lleves a la practica. un saludo

Rowis dijo...

Soy Rowis. Al final no me mataste cabron. Que sepas que voy a por tí, no descansaré hasta acabar contigo.

soraya dijo...

es el mejor relato que lei,tiene misterio e intriga,ademas de engancharte,mis felicitaciones con cariño al autor,alom eres el mejor ;-b