Nada más que decir


"Lo que más teme la gente es dar un nuevo paso, emitir una nueva palabra." Fiodor Dostoyevski

No puedo escribir. Llevo un año en dique seco, al borde del abismo, incapaz de terminar una buena historia. Si comparo mi nivel de producción del 2008 con el del 2009, me dan ganas de pegarme un tiro. La diferencia, sin duda, es abismal. Supongo que el no trabajar, vivir solo, y tener tiempo libre ayuda bastante. Me siento extraño sin pegarme siete u ocho horas delante del ordenador. Es como si me faltara algo; mi alma, quizá. Noto que he perdido la pasión por la escritura, cada vez me resulta más una pérdida de tiempo; puede que tantos rechazos editoriales me hayan quemado a conciencia. Cada día tengo más claro que nunca conseguiré publicar un puñetero libro en papel. Ahora está el tema de las descargas digitales, pero lo considero una farsa; si la gente no lee en papel menos lo hará delante del ordenador. De hecho, en cierta forma me encuentro más tranquilo cuando no escribo, pero sólo a medias. La literatura siempre ha sido el motor que ha guiado mi vida, que me ha mantenido cuerdo, que me ha impulsado a continuar adelante. Si dejara de escribir… ¿Qué me pasaría? ¿Acaso me volvería loco de atar? ¿Terminaría suicidándome tal como siempre he temido?.

Tengo resaca y estoy cansado, y sé que no voy a lograr dormir esta noche, como de costumbre. Mañana entro a trabajar a las seis de la tarde y me espera un viaje de setenta kilómetros hasta mi nuevo hogar. Parece que la autocompasión barata es lo único a lo que puedo aferrarme. Me odio, me detesto por ser como soy, no soporto a la persona en la que me he convertido. Una imagen no ha dejado de perseguirme durante todo el día: Hank Moody delante de su portátil, a oscuras, intentando escribir algo, mientras recuerda las imágenes del pasado que nunca podrá recuperar. De fondo suena “Rocket Man” de Elton John. Sin duda es una escena con la que me siento completamente identificado.

JODER

No me queda nada más que decir.

Alexis Brito Delgado (c) 2010

6 comentarios:

Elismen dijo...

Excelente aporte Alexis.Yo me identifico como el personaje del relato por culpa de mi minusvalia, pero sigo adelante y eso es lo que importa. Vivir la vida es algo tan emocionante como una pelicula de terror en la que nunca sabes por donde saldra el monstruo para arrebatarte con la poca felicidad que puedes encontar en algunos momentos de la vida.

Héctor dijo...

La vida es un paréntesis entre la nada y la nada.
Aprovecha tu paréntesis, escribe, espera...

Julia Lecuona dijo...

Alex, cariño, deja de quejarte y acaba de una p... vez el relato que tenemos pendiente, piensa que hasta que no lo hagas te mantendremos secuestrado tu rgalo de cumpleaños!!! Besos

Koffer dijo...

Eh Alexis, me alegra leerte otra vez pero no me alegra verte en plan puto llorica. Mira, la peña te va a decir cosas sobre escribir y sobre vivir y muchos blah blah que no se terminan nunca... ya sabes que los consejos no sirven para una puta mierda porque al final uno siempre termina haciendo lo que le sale de los huevos. Yo prefiero que alguien con experiencias (que no experiencia) me cuente cómo le va, pues bien, desde que comencé con mi blog en mayo del 2009 o algo así, no he proseguido con lo que es mi novela. Ahora digo yo ¿y para qué me voy a obligar a seguir? ya saldrá cuando me apetezca, estoy aprovechando mi tiempo libre para otras cosas que también están muy bien.

Nunca he dejado de escribir en realidad pues pese a que no he continuado con KZ sí he escrito redacciones y entradas en el blog, que luego las recopilo y también son buen material para inspirarme y todo eso.

Pero por el amor de Cristopher Lambert, no me lloriquees con que no escribes hombre, tal vez necesites un nuevo enfoque. Negarte a hablar sobre tias putas, BDSM o drogas cuando te obligas a escribir sobre la epoca victoriana es un grave error, pues tampoco estaría mal un libro que mezclara ambos conceptos, yo lo compraría.

Que te animes pavo, que escribir no es una puta meta, expresarse sí lo és... puede que te esté pasando como a Rocky, que en cuanto se forró perdió 'la mirada del tigre'... pues ya sabes, pásalo mal una temporada y verás como vuelves a escribir de la hostia, sí es que quieres.

Tu colega raro.

Anónimo dijo...

Es más una reflexión que un relato. A ver cuando escribimos historias con desenlace joer

Paginas Webs dijo...

Quiero felicitarte por este gran blog, la verdad llegué por casualidad a este, pero he leído varios artículos y me han parecido muy interesantes, espero sigas así.

Un abrazo.