El túnel


Fernando se encontraba feliz y a la vez muy triste.

Feliz porque sus hijos, nietos, biznietos y tataranietos habían acudido a despedirse, a darle el ultimo adiós.

Triste, porque en la cama contigua se encontraba la persona que mas amaba, se llamaba Lucia y le habían dado tres meses más que a él en este mundo. Por lo menos yo me iré antes - pensaba para sí mismo Fernando, no soportaría esta aquí sin ella. Era un pensamiento egoísta pero el dolor de perderla antes sería insoportable.

Tal como le habían indicado, su cuerpo empezó a convulsionarse. Le habían dicho que cuando éstas fuesen más cercanas en el tiempo menos le quedaría y más cerca estaría su fin.

La separación cada vez se hizo más corta y la familia se apresuró en despedirse. Las últimas palabras fueron para su amada Lucía. Fueron palabras de amor eterno y de sus labios salió un juramento de que la estaría esperando en el otro mundo, que selló con un beso lejano.

La vista se le nubló y la habitación empezó a desaparecer a su alrededor. Un túnel comenzó a materializarse enfrente suyo; un túnel de paredes oscuras por el que un haz de luz entraba señalando el final de éste.

Mucha gente dice que los familiares ya desaparecidos aparecen en este momento crucial para ayudarte a dar este paso. Y así le sucedió también a Fernando ,que vio el rostro de su padre rebosando felicidad al final del túnel. Se dirigió hacia él, parecía que volaba. Le esperaba con los brazos extendidos. Allí también estaba la Parca con su traje verde y su rostro semioculto tras una máscara. Se dejo llevar pues, a su edad, ya no tenía miedo a nacer.

Juan Manuel (c) 2009

4 comentarios:

Lismen dijo...

Una relato bastante escueto pero muy bien redactado para hacernos sentir ese paravilloso momento en el cual, deja de ser un ser del otro mundo paralelo al nuestro y volver a la vida a traves de ese tunel que no todos los recien nacidos no han podido pasar por el.
Exquisito relatoyo ya lo HE votado, a ver si los demas lo hacen y seguramente ganes esa camiseta de relatos entretenidos que estamos sorteando entre todos los relatos posteados en nuestra web. un saludo y suerte.

JaimeWinX dijo...

Entiendo, por lo que escribes, que vuelve a nacer pero en misma vida anterior, que nada cambia.

Pendejo dijo...

Despúes del brutal impacto salí despedido contra el asiento delantero. Sentí un tremendo golpe en la cabeza, la cual sangraba abundantemente. Como pude me arrastré al exterior y entonces todo se apagó para mí. Al abrir los ojos nuevamente observé el túnel y la luz blanca al fondo. Algunas personas me hacían gestos con las manos, tratando de llamar mi atención. No me invadía ninguna sensación de calma y bienestar, más bien un intenso dolor.
Me subieron a una ambulancia y me prometí a mi mismo no volver a viajar en un tren en lo que me queda de vida.

Anónimo dijo...

Seguid soñando... después de la muerte lo único que te esperan son los gusanos y un puñado de tierra dentro de la boca!. POR DESGRACIA
NEREITA