El final de la guerra


Hacia comienzos de 1944 los nazis por fin habían controlado la guerra en el frente ruso. Hitler decidió entonces que un gran desembarco en las costas británicas sería necesario para tomar definitivamente el control de todo el continente.
Así pues, el día del desembarco se fijó para el 6 de Junio de 1944, cogiendo éste totalmente por sorpresa a los Aliados, que no se esperaban un desembarco en la zona de Portsmouth, y habían concentrado el grueso de sus defensas (La Muralla Británica) principalmente en las playas de Dover, punto más próximo a la costa francesa.
Esta espectacular operación permitió a los alemanes alcanzar Londres diez meses más tarde.

En el otro frente, el que más bajas había supuesto para el ejército alemán, los rusos se habían hecho fuertes en Moscú, única ciudad importante que todavía quedaba fuera del control de los nazis.
Después de un terrible asedio de dos semanas, por fin, a primeros de mayo de 1945 entraban en la ciudad las tropas germanas. Para disgusto del Fuhrer, Stalin se había suicidado en su bunker, bajo un Kremlin derruído, y de él no quedaban más que unas pocas cenizas envueltas en una bandera con la hoz y el martillo.

Sin embargo, aún habiendo conquistado Europa, quedaba el problema de Estados Unidos. Éstos no acababan de rendirse y, protegidos por el inmenso océano, eran invulnerables ante un posible desembarco en sus costas. Si bien Japón había dado buena cuenta de los soldados norteamericanos en el Pacífico, ocupando incluso el archipiélago de Hawai, conquistar Estados Unidos era algo bien distinto. El Alto Mando Japonés había calculado que serían necesarios alrededor de un millón de soldados y estar dispuestos a asumir un número de bajas no inferior a cien mil. Hiroito no aceptó esta idea.

Hitler no supo del plan japonés para finalizar la guerra hasta el dia 6 de Agosto de 1945.
Ese día los sorprendidos habitantes de Detroit se despertaron con una intensa luz blanca que les dejó ciegos mientras sus pieles se desprendían del cuerpo, dejando miles de cadáveres esparcidos entre el polvo al que habían sido reducidos los edificios. Tres días después vivirían la misma experiencia los aterrorizados ciudadadanos de Los Ángeles.
La guerra había finalizado, Harry Truman finalmente firmaba la rendición incondicional y Japón ocupaba militarmente Estados Unidos.
Durante los juicios de Londres, los nazis juzgaron a los criminales de guerra aliados y muchos fueron enviados a la horca.

Churchill, deprimido en su celda por su condena a muerte, se suicidaría unas horas antes de cumplirse la sentencia como un último gesto de victoria sobre el nacionalsocialismo un 16 de octubre de 1946.

giorgiopay (c) 2009

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Como gran aficionado que soy a la Segunda Guerra Mundial me ha sorprendido gratamente este relato, un final diferente, que pudo haber sido.

Nadia dijo...

Bueno, pero nos falta saber qué le pasó a Roosvelt... Me gustó.

Jacobo dijo...

Ah, pero es que no fue asi reamente? Tendré que leer más historia jejeje

David dijo...

Nadia, Roosevelt murió de verdad en abril de 1945. No habría visto este final.

Yo creo que los japoneses no habrían sido tan salvajes, habrían amenazado con la bomba atómica pero no lo habrían lanzado sobre una ciudad llena de civiles. Son más civilizados que los yanquis.

Anónimo dijo...

Excelente relato, ojala hubiese ocurrido, creo yo que el mundo sería un lugar mejor, ahora tanto el marxismo como el capitalismo estarían prohibidos quizás, así como ellos han hecho con el nazismo.

Me gusta la parte en que Stalin se suicida, también el suicidio de Churchill y los Juicios de Londres.

Me hubiese gustado que en el relato se diga que el Ejército Rojo es declarado una “organización criminal”, como lo hicieron con las SS.

He calificado el relato con cinco estrellas porque me gusto, quizás podría haber pasado.

Giorgiopay (autor del relato) dijo...

Da por hecho que el Ejército Rojo fue declarado "organización criminal". Por supuesto, durante los Juicios de Londres.
Lo que pasa es que no me extendí demasiado y algunos detalles quedaron en el tintero. Un saludo y gracias por tu comentario.