Microhistorias de Olotilandia


El duendecillo que tenia la cabeza en forma de interrogante, se lo preguntaba todo a sí mismo, sin darse cuenta, de que su capacidad, solo le permitía hacer preguntas.
Hasta que se le ocurrió preguntarse quién tendría las respuestas. A partir de ese día se dedicó a buscar al duende de las respuestas.

Por cierto, el duende de las respuestas, también se respondió a si mismo por las preguntas a las que tenía que responder, y fue a buscar sus incógnitas.
Yo me enteré del caso, porque el duende de las preguntas me preguntó si había visto al duende de las respuestas.
Otro buen día, me encontré al duende de las respuestas, y me respondió que buscaba al de las preguntas. Lo malo del caso, es que yo soy el duende de la ignorancia, y no pude decirle al duende de las respuestas, donde estaba el de las preguntas,
Espero que algún día se encuentren, porque parecen necesitarse el uno al otro.

Marcel•lí Miret (c) 2009

3 comentarios:

jorge dijo...

Faltarían el duende de la verdad y el de la mentira, podría ser tu próximo relato. Muy bueno el que escribiste.

Max dijo...

Divertido, está muy bien.
Saludos.

Roger Vilà dijo...

Apreciat senyor Miret,

Em dic Roger i soc estudiant de composició al Conservatori del Liceu, i haig de fer una micro-ópera d'un minut com a treball. Estic buscant un Libreto i m'agradaria que fos el conte de Microhistorias de Olotilandia, sobre els follets.
Tinc el seu permís per a posar música al seu conte?

Moltes gràcies,

Roger.