La historia de Andréanne Libourne



Andréanne
Libourne era una investigadora que había llegado de Francia tras publicar su libro, el cual trataba del peligro del invierno nuclear terrestre, originado por las armas nucleares si en algún momento del futuro se llegasen a utilizar en un conflicto a nivel global. Según sus investigaciones, muchos países estaban creando centrales nucleares con el pretexto de producir energía para uso civil, sin embargo todo apuntaba a otros motivos bien diferentes y no eran otros que la fabricación de este tipo de armas.

La habían convocado para reunirse con grandes científicos de los Estados Unidos De Europa, para tratar de una posible catástrofe que mas de uno veía avecinarse cada vez mas cerca. Ella siempre iba acompañada de sus guardaespaldas y también de su colega, un reconocidísimo científico, Josette Solan, con el que compartía sus teorías y también los temores sobre lo que ya se denominaba el calentamiento global terrestre. Algo que si no se remediaba a tiempo, en unas cuantas décadas afectaría a la raza humana.

Ellos se alojarían en el Pistsdem, un fantástico hotel de lo mas lujoso en el centro de Alemania, tanto por sus lujosas habitaciones como por su excelente servicio, y además estaba dotado de una seguridad de primera. Andréanne Libourne ya había sido amenazada de muerte anteriormente y en varias ocasiones intentaron acabar con su vida por la publicación de sus polémicos libros sobre el "invierno nuclear", en el que mencionaba que algunos países del mundo no querían implicarse en resolver este problema porque les perjudicaría tanto a nivel económico como militar.

Cuando subió a la habitación del hotel con su colega, estuvieron redactando lo que iba ser una propuesta que, de ser aprobada, impediría a muchos de los países del mundo fabricar armamento nuclear, y se cerrarían muchas centrales que muchos negaban tener en uso.
Mientras Josette Solan redactaba el texto, ella llamó al servicio de habitaciones para que les subieran algo para almorzar, ya que el viaje había sido largo y no tendrían tiempo para bajar al restaurante.
Por fin llego el día, recogieron sus trabajos y se dirigieron al edificio donde se iban a reunir para exponer sus teorías y las graves consecuencias si no se tomaban medidas ante dicha situación. Dos horas y media más tarde, y después de escuchar todas las teorías de los demás científicos del mundo, los jefes de estado de todos los países que acudieron a la reunión se pusieron a votar. Habían aprobado la propuesta de Andréanne Libourne, lo que conllevaría a un revuelo en toda la sala.

Al terminar la reunión, Andréanne Libourne y Josette Solan, satisfechos por su gran labor, se dirigieron hacia el aeropuerto para coger un avión que les llevaría a París, ya que deseaban celebrarlo con su familia y los colegas científicos que tanto les habían apoyado. Después de subir al avión y una vez éste hubo despegado, se escuchó un terrible estruendo en el cielo. El avión había explotado.
Andréanne
Libourne, Josette Solan, sus guardaespaldas y más de 170 pasajeros habían muerto en aquella explosión. Todo apuntaba a un fallo en el avión o a un error humano. Así lo publicarían en la prensa e informativos al día siguiente del siniestro.

lismen (c) 2008

2 comentarios:

Jorge dijo...

Un gran relato de lismen, a medio camino entre el relato futurista y el realista. Enhorabuena

CalidaSirena dijo...

Me ha gustado el relato, me parece interesante tu blog...
Un beso muy cálido