Implante humano



-¡Oiga, camarero!, ¿me pone una cerveza?.
Al coger el periódico algo me llama la atención y leo una noticia sorprendente que dice así: "Se aprueba el implante de microchip en presos humanos e inmigrantes". La noticia me impacta un poco, termino rápido la cerveza y salgo corriendo hacia mi casa, para informarme en internet de todo lo referente a la noticia.
 -¡Esto es estupendo! - Se va a erradicar toda la violencia gracias a esta técnica. Los tendrán controlados y ya tendremos una vida tranquila, le comentaba a mi mujer. Pocos días después de leer este comunicado y aprobarse esa ley, salen otros proyectos pioneros sobre implantes de pago. Es decir, chips monederos. Solamente había que insertarse un chip en el cuerpo y ya no tendrías que llevar un monedero encima ni tarjetas.

Era estupendo, solo con pasar el brazo sobre los lectores ya pagabas cualquier cosa y te hacían un descuento. La noticia me pareció tan estupenda que rápidamente me lo fui a implantar y probarlo. Lo que mas me fascinaba era que podía entrar en cualquier discoteca y ya no tenia que poner aquellos absurdos sellos que, para quitarte la tinta, tenias que rascarte toda la mano. Y además este implante era totalmente gratis.

Después de un año tuve mi primer hijo. Fue tal mi sorpresa al enterarme que, nada más nacer, ya le habían implantado uno de esos chips.
-¡Joder! no me lo puedo creer, ¿Esto del chip no era opcional? - le pregunto a una de las comadronas. Ella me responde que ahora ya es obligatorio para todos.
Los chips eran cada vez mas sofisticados. Ya no necesitabas el DNI ni cuentas bancarias, y la nomina del trabajo ya te la cargaban el chip. Esto era fantastico. Un día, estando en un ciber visitando páginas sobre la manera de hackear el chip, ocurrió lo inesperado. Al salir, no había pasado ni una hora desde que yo había entrado en aquel pequeño local, se presentaron unos hombres de uniforme. Se acercaron a mí y me pasaron un detector por el brazo y dicen -¿Es este el hombre! Y me leyeron mis derechos. Yo, al no entender nada de lo que estaba pasando, les pregunté qué era lo que sucedía. Uno de ellos me respondió groseramente. - ¡Deja de preguntar listillo!

Me trasladaron a las dependencias policiales y allí me tomaron declaración. Yo no entendía nada, ni sabía por qué estaba allí. Unos de los agentes que me tomó declaración me dijo que había incumplido el articulo 21, Ley 1/2049 por la que estaba totalmente prohibido modificar o estudiar el comportamiento de los chips de implante humano. Me dejó en libertad porque alegué que desconocía el temaa, pero eso sí, me acababa de dar cuenta de que por medio del chip también sabían mi ubicación y qué páginas había visitado en el ciber. Eso quería decir que mi vida ya no me pertenecía ,sino que mi intimidad estaba siendo violada por el maldito gobierno.

Después de eso, como yo, muchas familias ya no querían vivir en un mundo vigilado por computadoras y con un gobierno que nos censuraba y controlaba nuestras vidas. Así que  creamos nuestro propio pueblo. Un pueblo libre donde no nos trataran como si solo fuéramos un número. Y así nació la Comunidad de las Cloacas. Un mundo debajo de la superficie, donde todo el mundo podría ser libre, libre para siempre. Aunque libre, como en toda historia humana, solo se puede ser si solamente hay un líder fuerte que lo controle. Pero eso de momento no es así.

tijeritas.tell (c) 2008

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