El señor presidente



Hacía ya dos horas que el presidente de los Estados Unidos pasara por debajo del gran arco de cristal que daba la bienvenida a los visitantes a la Feria Agrícola de 1889, donde se presentaban los últimos logros de ese año.

En ese tiempo se había deleitado con lo allí expuesto y también se había dado un baño de multitudes, dando apretones de manos y firmando algún que otro autógrafo.
Thomas Dwight llevaba allí alrededor de cuatro horas, algo más si sumamos la larga espera por los alrededores del edificio mientras no se abrían las puertas. Por fin su sueño se cumpliría, pues ya veía al presidente liberado del tumulto de gentes que momentos antes se agolpaban a su alrededor y que le habían estado abordando durante todo el tiempo.
Aunque el mismo presidente odiaba estas formalidades, eran sus asesores los que le recordaban casi a diario que las elecciones no se ganaban sin los debidos sacrificios. "Está bien, - pensó él, no es para tanto. Solo es cuestión de seguir saludando a unos cuantos paletos más y podré marcharme".
Thomas Dwight pensó en lo increíble que le parecía estar tan cerca del presidente, el "amo" del país. Se acercó a él con manifiesto nerviosismo, como rebelaba el sudor que se formaba en su frente en esos momentos, y le saludó.
El presidente de forma casi mecánica y, tratando de disimular su indiferencia, le sonrió y extendió la mano en un gesto condescendiente y algo paternalista al joven agricultor vestido con un pantalón vaquero con peto y una camisa a cuadros.

-¿Qué tal está usted joven? ¿Le está gustando el evento?
-Tenía muchas ganas de que llegara este momento señor presidente - dijo mientras sacaba la mano derecha del interior del bolsillo.

Se escuchó un sonido fuerte y corto, el de una pequeña explosión. El presidente se encontraba ahora tendido en el suelo con el cráneo reventado.

-Si, señor presidente, creo que esta será una tarde memorable para mí - acertó a murmurar mientras se abalanzaban sobre él cuatro hombres vestidos con traje que acompañaban al ahora cadáver.

giorgiopay (c) 2007

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