Viaje



Acabaron sus vacaciones, su estancia en la Tierra hasta dentro de Dios sabía cuantas semanas. Se había despedido de su familia hacía apenas una hora y se disponía a entrar en su cabina, la 337, la que lo llevaría de regreso a su trabajo. No estaba ansioso por volver ni tampoco lo aborrecía, de hecho llevaba alegremente el día a día.

Tras abrir su compartimento, dejó las posesiones que llevaba en sus bolsillos en un pequeño cajón situado a su derecha, se giro 180º, se sentó en el confortable sillón gris que ocupaba media cabina y apretó el botón que la cerraba. Giró su brazo derecho hacia atrás, por encima de su cabeza, hasta alcanzar la punta del cable conector y se lo conectó a la clavija hembra situada en el cuello. Era hora de escoger tipo de archivo y tema. Él, al igual que hacía siempre en este tipo de viajes escogió sus favoritos: archivo "multimedia, formato de vídeo aleatorio" y como tema "bellas artes". Cerró los ojos y se dispuso a ver las señales cinematográficas generadas por su cerebro. Nunca se habían visto tales imágenes y nunca se volverían a ver, pues se trataba de señales interpretadas por su cerebro y transformadas coherentemente con su tema escogido.

Habría podido elegir otro tema, incluso haber seleccionado el canal noticias o el canal deportivo. Lo cierto es que aquella fue su elección y era su habitual forma de evadirse de la realidad y hacer más corto su trayecto hacia la Luna.

JMCG (c) 2006

1 comentario:

R.E dijo...

Escueto, sencillo, innovador. Uno se mis preferidos.